Dos delfines fueron tomados de las olas de una playa en Argentina y llevados a la orilla por un grupo de turistas que se tomó selfies con los animales. A causa de esto murió uno de los delfines. Un vocero del grupo World Animal Protection dijo al respecto:

“Por lo menos uno de los delfines sufrió una horrible, traumática, y completamente innecesaria muerte, por unas simples fotografías. Este terriblemente desafortunado evento es un ejemplo de la casual crueldad que la gente puede causar a los animales cuando los usan para entretenimiento”

Después de ser acariciado y tocado por docenas de personas, uno de los delfines fue encontrado tirado en la playa cubierto de arena, murió lentamente de deshidratación. Algunos turistas continuaron tomando fotos. Solo existen aproximadamente treinta mil ejemplares del tipo del delfín que mataron. En China ya había sucedido un caso similar cuando un hombre sacó a un tiburón pequeño del agua y lo mantuvo fuera por más de media hora para tomarle fotos.

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