La actual crisis mundial de refugiados llevó a 1,1 millón de ellos a Alemania en el 2015, ahora el país europeo no puede localizar a 130,000, que representan el 13%. Estas personas no aparecen en los centros de acogida a donde fueron destinados. Las autoridades desconocen el nombre de 200.000 a 400.000 personas que llegaron. Por obvias razones el 77% de los refugiados que llegan al país no tienen documentos de identidad.

Entre las posibles causas de su desaparición están: que se hayan ido a otros países, que hayan regresado a su país natal, que hayan pasado a la “clandestinidad”, o que se estén quedando con familiares o amigos. Estas fallas en el sistema de registro buscan repararse con un nuevo plan.

A partir de ahora, los refugiados que lleguen al país recibirán un documento de identidad, quedarán registrados en una base de datos nacional común para evitar el doble registro y reducir el número de ‘perdidos’.

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